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sábado, 1 de mayo de 2010

1º de Mayo: iVamos por un segundo Argentinazo contra los K y la derecha sojera!

Para que gobiernen los trabajadores

iVamos por un segundo Argentinazo contra los K y la derecha sojera!

Por una huelga política de masas a nivel nacional para revolucionar las fábricas de todo el país con el programa de este 1º de Mayo.

Hoy, 1º de mayo de 2010, en la Día Internacional de los Trabajadores y en el año del Bicentenario, una movilización encabezada por decenas de comisiones internas combativas, centros de estudiantes, federaciones universitarias, partidos de izquierda va a levantar la bandera del “gobierno de los trabajadores y el pueblo”. Es decir que, a la cabeza de la denuncia al gobierno, a la oposición, a la burocracia sindical y la pelea por aumentos de salario, la gestión bajo control de las organizaciones piqueteras de los planes Argentina Trabaja, defensa de los delegados combativos y el NO al pago de la deuda se encuentra, con todos sus límites, un planteo de poder de los trabajadores. Para colmo, la “unidad internacional de la clase obrera” es un planteo con total vigencia porque se inscribe en la nuevas luchas obreras que sacuden al país y en la creciente resistencia obrera que recorre a toda Europa, con Grecia y los trabajadores del Este a la cabeza.


Por lo tanto, este 1º de Mayo la clase obrera argentina comienza a esbozar un programa político y sus mediaciones para intervenir sobre la crisis de poder y la situación pre-revolucionaria: los de arriba son incapaces de gobernar (la crisis política en el congreso con el impuesto al cheque y el pago de la deuda son un buen ejemplo de esto), los de abajo ya no podemos seguir así (la crisis capitalista nos pone en una situación límite) y los trabajadores, con este 1º de Mayo, comenzamos a movilizarnos en nombre de nuestro propio gobierno. Junto a las puebladas de los auto-convocados de Tucumán del año pasado y la rebelión popular en Andalgalá, este 1º de Mayo es todo un dato de la situación política nacional. Algo está empezando a cambiar en la Argentina. Desde la Tendencia Piquetera Revolucionaria (TPR) consideramos que esto es un triunfo político enorme porque durante los últimos meses venimos batallando por colocar la consigna “Por un gobierno de los trabajadores” mientras que toda la izquierda, sistemáticamente, la rechazaba con argumentos ridículos como que “la gente no la entiende”, “no convoca” o “no está planteado”. Por el contrario, nosotros planteábamos el problema en sus términos correctos: si la situación política lo exige entonces tenemos que explicárselo a nuestros compañeros. A su vez, también batallamos por esa orientación dentro del Partido Obrero, cuyo Comité Central nos expulsó en defensa de una política anti-capitalista (o sea, no plantear el problema de poder frente a la crisis). Los militantes de la TPR batallamos por el gobierno de los trabajadores en cada espacio y cada frente, luchando para que la clase obrera se organice e intervenga en la situación política con estos planteos enfrentando el rechazo, la desmoralización, la descomposición y el derechismo de toda la izquierda en su conjunto.

La lucha por el gobierno de los trabajadores es el eje central de nuestro programa y una necesidad fundamental para que la clase obrera se coloque de forma independiente frente a la crisis de poder pero no desde el abstencionismo (yo no me meto porque son los capitalistas quienes pelean por el poder) sino que, por el contrario, para irrumpir en la situación política como una alternativa de poder contra ambos bandos patronales .

Cómo luchamos por un “gobierno de los trabajadores y el pueblo”

Sin embargo, hay que clarificar las posiciones de cada uno de los partidos convocantes a la movilización y decir las cosas de frente. Si hoy la marcha tiene como una de sus consignas “por un gobierno de los trabajadores y el pueblo” no es porque la izquierda se haya decidido a intervenir con una estrategia de poder frente a la crisis política sino para disimular mejor las miserias. De hecho, la consigna no fue defendida por la izquierda independiente del gobierno y la oposición, como el PO o el PTS, sino que fue el MST (la izquierda sojera) quien dijo en una de las reuniones preparatorias del acto: “si no decimos la consigna ahora, no la vamos a decir nunca”. Es decir que plantean el gobierno de los trabajadores para caretearla, para "adornar de rojo" el acto del 1º y esconder así que unos marchan detrás de variantes patronales (MST, PCR, etc..) y que otros se reducen al anti-capitalismo (PO) o al sindicalismo centrista (PTS) frente a la situación política.

Repetimos, todos ellos se negaron a plantear la necesidad del gobierno de los trabajadores producto de la crisis de poder abierta en Argentina a partir de la crisis mundial, dándole, en el mejor de los casos, un carácter propagandístico a la consigna. De hecho, el PO lo puso en la tapa de su última Prensa Obrera pero en la reunión dijo que “le daba lo mismo si estaba o no la consigna.” Sin embargo, que hoy esté la consigna es en sí mismo un cambio en la situación política y una ruptura con la política de la izquierda que venía oponiéndose denodadamente a llevar adelante el planteo. De hecho, hoy en el 1 de mayo no estamos discutiendo “si hay que plantear que gobiernen los trabajadores” sino que estamos discutiendo cómo luchar para lograrlo. En este punto, comprender la “estrategia” de cada partido de izquierda es fundamental.

Que el PCR y el MST defiendan la consigna “por un gobierno de los trabajadores y el pueblo” es para encubrir su carácter pro-patronal. Detrás de la palabra “pueblo”, el PCR esconde su defensa de la burguesía nacional, la burguesía agraria y la burocracia sindical. Para el acto, ambos partidos impusieron, con el acuerdo del resto de las organizaciones, la consigna “Basta de hambre y entrega K. No a la oposición anti-obrera y anti-popular”, rechazando señalar el carácter político y de clase de la derecha sojera y para encubrir a Pino Solanas. Al mismo tiempo rechazaron la consigna "que la crisis la paguen los capitalistas" porque buscan pactar con el capital. Mientras en 2008 estuvieron con la derecha sojera, hoy se están integrando a Pino Solanas, que es el ala izquierda de la oposición parlamentaria y sojera. El bloque político de Pino Solanas propone pagar parte de la deuda externa, formó parte del kirchnerismo durante años y hoy es el ala sojera de la CTA liderada por De Gennaro.
El PTS defiende una política sindicalista centrista, porque oscila entre la burocracia de la CTA y la lucha sindical de los trabajadores. Efectivamente, el Plenario de Trabajadores Clasistas dirigido por el PTS en Neuquén defiende formar frentes con “organizaciones anti-burocráticas y anti-patronales pero no clasistas” (o sea, que es un Plenario de Trabajadores Clasistas... y no tan Clasistas), mientras que durante el Encuentro Obrero de Zona Norte sus militantes planteaban que hay que entrar a la CTA y no a la CGT porque “la CTA es más democrática” y “en la CGT si querés hacer algo te la dan”. Este es un planteo de adaptación a la burocracia kirchnerista y centroizquierdista de la CTA y de abstencionismo frente a la burocracia de Moyano. Por el contrario, nosotros decimos: hay que barrer con la burocracia de la CGT y la CTA. El anti-capitalismo del PO lo ha llevado a plantear que no les importa si el acto del 1 de mayo plantea gobierno de los trabajadores. En eso consiste precisamente su estrategia para la actual etapa: luchar por reivindicaciones elementales sin organizar a la clase obrera en la lucha por el poder. Con el argumento de que “a la gente no le importa la cuestión del poder” y que el problema es que “las masas cobren conciencia de la situación creada por la crisis luchando por sus viejas reivindicaciones”, le dan la espalda a una situación política donde si los trabajadores no luchan por su gobierno, la burguesía va a cerrar la etapa abierta por el Argentinazo.

Huelga política de masas

Nosotros, los militantes de la Tendencia Piquetera Revolucio-naria, por el contrario tenemos muy en claro que la crisis de poder que recorre nuestro continente y nuestro país nos plantea encarar de frente el problema del poder. Por eso, la consigna “por un gobierno de los trabajadores” tiene que ordenar nuestra intervención y permitirnos enfrentar la situación política. Hoy, está paralizado el Congreso producto del enfrentamiento político entre el kirchnerismo y la oposición patronal. El gobierno insinuó marchar por el ¡Fuera Cobos! e inmediatamente levantó la marcha, demostrando que así como en la Capital, los K atacan a los Cobos y a los Macri en función de bajar sus posibilidades electorales y no de echarlos. La oposición, al mismo tiempo, ataca a Fellner por su oposición a bajar a diputados la votación de la ley del impuesto al cheque pero no se dispone a autoconvocar el parlamento. Todos están discutiendo cómo se preparan para las elecciones de 2011, y hay una pelea furiosa por la caja del Estado en función de esto. Frente a la crisis, la salida no es “terciar en la disputa de poder” como plantea el PCR, que no es otra cosa que transar con uno u otro de los bloques patronales en pugna. Por el contrario, hay que derrotar a los K y la derecha sojera. Para eso, planteamos: Fuera Cobos-Fuera Fellner. Si están para pagar la deuda y hambrear a los trabajadores... ¡Que se vayan todos! ¡Que gobiernen los trabajadores! Y, a su vez, le planteamos un desafío a toda la izquierda argentina: nosotros los acusamos de que “el gobierno de los trabajadores y el pueblo” sólo lo usan para el desfile del 1º de Mayo. Ustedes probablemente dirán que esto es una provocación, una mentira y que estamos locos. Muy bien. Entonces, proponemos una huelga política de masas en todo el país en base a los acuerdos logrados para este 1º de Mayo. La TPR propone explotar a fondo este programa en cada fábrica logrando que los obreros lo hagan propio, lo defiendan y salgan a luchar por él. De esta forma, el programa y el documento de este acto no va a ser letra muerta sino una guía para la acción revolucionaria de la clase obrera argentina. Las mediaciones se dan sobre la base de defender estos acuerdos políticos y trasladarlos en una medida que unifique y permita dar un salto hacia delante: la huelga política de masas puede ser la mediación en la etapa. Por eso los militantes de la TPR venimos para organizar a los trabajadores detrás de estos objetivos y proponemos la huelga política de masas para que cada uno demuestre hasta dónde está dispuesto a ir. De las palabras a los hechos, señores. Si defienden el programa del 1º de Mayo votemos ya mismo un plan de lucha a nivel nacional.

El problema es quién gobierna

Hay que entender que lo que se está discutiendo en el país es QUIÉN GOBIERNA. Nuestra lucha sólo puede triunfar si los trabajadores imponemos nuestro propio gobierno. Tanto el gobierno como la oposición quieren imponer un retroceso brutal a los explotados. Si ellos logran imponer su orientación rabiosamente capitalista, pro-imperialista y anti-obrera, será un golpe brutal a los luchadores de Argentina.

Durante el verano, la clase obrera protagonizó luchas como la de Bosch, Tenaris-Siat y Frigorífico Rioplatense que terminaron en derrotas o en un impasse porque no pudieron acabar con el bonapartismo –es decir, la represión, regimentación y cooptación- kirchnerista ni expulsar a la burocracia sindical de la CGT y la CTA. Sin embargo, la rebelión en la alimentación, la lucha docente en Neuquén, la lucha del Neumático, la lucha de los trabajadores de Crítica, las movilizaciones del Subte, son expresiones de que la clase obrera ha retomado rápidamente la iniciativa. De hecho, en el marco de las paritarias en algunos casos la burocracia y las patronales se han visto obligadas a negociar aumentos por encima del 30% producto del enorme proceso de lucha protagonizado por los trabajadores. Es esta lucha obrera la que plantea objetivamente el enfrentamiento con la burocracia de la CGT y la CTA: hay que echarla de los sindicatos. Ese enfrentamiento implica la lucha contra la principal herramienta política de regimentación de los K dentro del movimiento obrero, por lo que la lucha por derrotar a la burocracia forma parte de la lucha por derrotar el bonapartismo kirchnerista.

Está planteado objetivamente, como una necesidad, que hay que unificar a la clase obrera y los explotados para que se alcen contra los K y la derecha sojera e impongan un viraje revolucionario a la situación política. Las comisiones internas, los sindicatos independientes y las organizaciones de lucha que han derrotado a la burocracia y que enfrentan los despidos, las suspensiones y los topes salariales, tienen que ponerse a la cabeza de esta lucha. La huelga política de masas puede poner en pie ese frente único para intervenir sobre las luchas obreras y la crisis política nacional. La huelga política de masas puede ser la mediación para que la crisis de poder abra paso a una intervención revolucionaria de los explotados. Para que eso suceda, hay que construir una organización política que organice a la clase obrera en la lucha por un gobierno de los trabajadores. Los militantes de la TPR ponemos nuestra organización al servicio de este objetivo.


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